Con el permiso de las compañeras…
Por Jaime Géliga Quiñones
Hoy me tomo la libertad que cualquier compañero debe tomar en todo momento. Hoy escribo estas palabras como si estuviera hablando con alguno de ustedes en cualquier lugar, con un hecho relevante que acentúe la temática o sin él. Le pido permiso a las compañeras para dirigirme a ustedes, compañeros:
Son Gigantes, Son Molinos
“Si pienso que fui hecho
para soñar el sol
y para decir cosas
que despierten amor,
¿Cómo es posible entonces
que duerma entre saltos
de angustia y horror?”
Silvio Rodriguez
Un mega proyecto eólico busca erigirse sobre tierra agrícola en Santa Isabel. Y no es cualquier terreno agrícola, son unas de las mejores tierras para cultivar en el país. La comunidades en Santa Isabel y el Frente de Rescate Agrícola (FRA) han alzado su voz de alerta para proteger este invaluable recurso que nos provee cerca del 80% de la hortalizas nativas, en tiempos de una crisis alimentaria mundial, 30 millones de dólares al año y más de 3,000 empleos en una zona fuertemente golpeada por la crisis económica, como lo es la sureste. Por un lado el gobierno gasta millones en anuncios y sellos que dicen promover la agricultura, y por el otro esterilizan un terreno con un valor al cual no podemos renunciar. La denuncia y la acción directa son parte de una lucha que desde ya se está dando y que requiere de nuestra atención, presencia y solidaridad. De paso nos plantea un esquema horrible de negocio a costa de las aspiraciones de un país eco sustentable.
Más allá del “menos malo”: las elecciones 2012
Por Rafael Bernabe
¿Cómo votar en las elecciones de 2012? La pregunta ya empieza a debatirse a medida que se acerca el año electoral. Es lógico: el resultado de las elecciones —quiénes ocupan los puestos de gobierno — afecta muchos aspectos de nuestras vidas. No es un asunto que, por desagradable que sea, podemos tratar con indiferencia. El tema es importante. Tenemos que enfrentarlo con cuidado. Así que hagamos la pregunta: ¿qué debemos hacer los trabajadores y las trabajadoras, los y las estudiantes, las mujeres y los defensores del ambiente en las elecciones de 2012?
Para abordar el tema, conviene examinar primero lo que pretenden los candidatos principales del Partido Popular Democrático (PPD) y del Partido Nuevo Progresista (PNP). En cuanto al primero, Alejandro García Padilla sabe que su mayor fortaleza es el descontento con el gobierno de Fortuño. Sin duda, el candidato popular enfatizará en las acciones que nutren ese descontento: la Ley 7 (con su secuela de despidos, reducción de servicios y deterioro de condiciones de trabajo), los aumentos en el costo de la luz y la educación superior, la violencia que arropa al país, con una economía cada vez más precaria, el desempleo oficial, que ya ronda el 18 por ciento, la crisis de salud… Nada más fácil que constatar el fracaso del plan de Fortuño para revivir la economía de Puerto Rico, para no hablar de mejorar el nivel de vida de la mayoría. La cosecha de todo esto es un profundo descontento. García Padilla pretende poner esa cosecha en su almacén electoral. Subrayando esos resultados de la gestión de Fortuño, intentará lograr tres objetivos: convencer a los miles de populares que en 2008 se quedaron en sus casas de volver a votar por el PPD en 2012; atraer al PPD a los miles de votantes que no sienten particular lealtad por ninguno de los partidos dominantes; y persuadir a los miles de estadistas disgustados con el gobierno actual, si no de votar por el PPD, al menos de de que no voten por Fortuño. Como dije: la mayor fortaleza de García Padilla no son sus méritos, sino el rechazo bien ganado por el gobierno de Fortuño.
Combate o frente único: una falsa oposición (III Respuesta a Luis Ángel Torres)
Por Rafael Bernabe
A diferencia de lo que pueda pensarse a primera vista, Luis Ángel Torres no está debatiendo con Rafael Bernabe, al menos no con el Rafael Bernabe que escribe estas líneas. A estas alturas, Torres o no entiende o no quiere entender mis posiciones: prefiere atribuirme ideas que no defiendo o caricaturizar hasta el absurdo las que sí propongo. Otras personas me han indicado que no han tenido mayores problemas en comprender mis escritos, aunque a veces no están de acuerdo con todo lo que digo. Pero ese es el punto: aun cuando están en desacuerdo con algo, se trata efectivamente de un desacuerdo con algo que digo, no con cosas que no digo ni con ideas que me atribuyen peregrinamente. Tengo que concluir que el problema no está en mis dotes de exposición, por limitados que estos sean o por marcados que estén por mi labor de profesor universitario que, como si fuera un oscuro secreto de mi pasado, Torres recuerda a sus lectores cada cuatro líneas. Hagamos un esfuerzo adicional e intentemos abordar algunos de los temas en debate desde otro ángulo. Quizás por este lado tengamos mejor suerte.
Acción conjunta: necesidad urgente del magisterio (II Respuesta a Luis Ángel Torres)
Por Rafael Bernabe
El futuro de Puerto Rico es inseparable del futuro de su clase trabajadora. El futuro de su clase trabajadora depende, en una medida considerable, de la acción de sus sectores más grandes e importantes, entre los cuales se encuentra, sin duda, el magisterio. La situación presente y el rumbo de las luchas del magisterio deben ser, por lo tanto, motivo de preocupación para toda persona a quien se interese por el futuro de nuestro país. En esto radica la trascendencia del debate que intentamos desarrollar sobre este tema con Hugo Delgado y Luis Ángel Torres, ambos integrantes del Movimiento Socialista de Trabajadores (MST).
En su más reciente intervención, titulada “No son gigantes, son molinos de viento”, Torres arremete una vez más contra el Movimiento al Socialismo (MAS), contra la organización magisterial EDUCAMOS, y ahora complementa los ataques que había lanzado en mi contra, que ya tuve ocasión de responder, con una andanada contra Félix Córdova, quien, al igual que yo, es militante del MAS. El objetivo del artículo de Torres es defender la posición asumida por el liderato de la Federación de Maestros (FMPR) de rechazo al paro de un día convocado recientemente por otras tres organizaciones magisteriales (la Asociación de Maestros/ASOMA, EDUCAMOS y UNETE, a la que Torres se refiere como “Úndete”, y organizaciones de padres). Veamos cuáles son las diferencias reales sobre este tema, y las consecuencias que podrían tener para el magisterio y, por lo tanto, directa o indirectamente, para el futuro de la clase trabajadora en su conjunto y del país en general.
Otra vez, sobre dos tácticas del socialismo en Puerto Rico (Respuesta a Luis Ángel Torres)
Por Rafael Bernabe
Hace poco, circulé un artículo respondiendo a un escrito de Hugo Delgado, miembro del Movimiento Socialista de Trabajadores (MST). Luis Ángel Torres, también del MST, respondió recientemente a mis comentarios al texto de Delgado. Aquí deseo tocar algunos de los temas planteados por Torres en su crítica de mi posición. Dejo de lado la forma y el lenguaje de la respuesta de Torres: cada cual debate como quiere y puede. Torres arremete contra el proyecto del Partido del Pueblo Trabajador (PPT). En el proceso, me acusa de renunciar a las ideas del socialismo, de aliado de la burocracia sindical y de traer por los pelos el tema de la Federación de Maestros (FMPR). Veamos los temas en ese orden, aunque inevitablemente se mezclarán a lo largo del escrito.
Sobre el Partido del Pueblo Trabajador
Torres empieza su escrito planteando una serie de elementos en los que estamos de acuerdo, aunque su artículo supone lo contrario. Señala que, para los socialistas, es prioridad el trabajo con la clase trabajadora. Plantea la necesidad de construir una organización o partido socialista. Aclara que la participación electoral para los socialistas es una cuestión táctica. Insiste en que el trabajo electoral y la labor parlamentaria no son decisivos y que la organización y movilización de la clase trabajadora y otros sectores oprimidos fuera de las instituciones del proceso parlamentario tienen mayor peso en el avance de las luchas sociales y la conciencia política. Nos recuerda que las conquistas más importantes de la clase trabajadora han dependido de movilizaciones en el taller, la calle, las comunidades. Nos advierte que la mera inscripción de un partido, o siquiera la elección de candidatos, no cambia el panorama político ni resuelve problemas de desmovilización.
En todo eso estamos de acuerdo. Nadie lo niega. Es el ABC. Al insistir en esto en contra mía, Torres está forzando una puerta abierta. Eso no es lo que está en debate. Lo que está en debate es, primero, si para contribuir a cambiar el panorama político, si para potenciar y ampliar las luchas del pueblo trabajador en el taller, la comunidad y la escuela, si como una de las muchas maneras de hacer trabajo con la clase obrera, conviene participar en las elecciones y, segundo, qué forma debe tomar esa participación. Yo contesto la primera pregunta en la afirmativa y contesto la segunda apoyando la idea de inscribir un partido amplio del pueblo trabajador, es decir, un partido al que yo pueda adherirme como socialista, pero al que también pueden unirse otras personas que no lo son. ¿Por qué asumo esta posición? Resumo lo que he planteado en otros artículos.
Considero que las elecciones de 2008 reflejaron un saludable descontento con el PPD. Considero que existe un gran descontento con el PNP, descontento que tratará de cosechar el PPD. Ante esa realidad, me parece que en el terreno electoral es importante ofrecer una alternativa, otro polo de atracción para ese descontento, esa molestia y esa frustración. Una alternativa que plantee pasar del PNP al PPD, y viceversa, es quedarse en lo mismo. Ninguno de esos partidos defiende al pueblo trabajador ni el ambiente. Ambos están comprometidos con los grandes intereses. La prueba está en los resultados: ¿a quién le va bien en Puerto Rico? A las empresas millonarias que muchas veces no pagan impuestos. ¿A quién le va mal? A la gente trabajadora, a las comunidades pobres, al ambiente. Ante todo eso, es necesario que los trabajadores empiecen a actuar como trabajadores no solo en el taller o la comunidad, sino también en el terreno electoral: es necesario que tengamos nuestro propio partido.
Lares y los aguacates
La conmemoración del Grito de Lares este año ha tenido un profundo significado para mí. Aparte de la organización unitaria de la actividad (que siempre es bueno) y del hecho de que por primera vez en años no me mojé como un pollo por las lluvias torrenciales, allí tuve una verdadera y profunda revelación.
Entre todos los mensajes del día me impresionó fuertemente el de un compañero, que se merece todo mi respeto, de avanzada edad (por su propia admisión) que despotricaba a diestra y siniestra sobre diferentes asuntos. Según el, tenía más dedos de la mano que sindicatos que “valieran la pena”. Interesante planteamiento, pensé. Quizás es que yo tengo más dedos que él en las manos o quizás mi criterio de “valer la pena” es distinto, pero de alguna manera me parecía incorrecto lo que se planteaba.
Pero después vino lo verdaderamente importante.
Este compañero empezó a criticar el hecho de que se estuvieran vendiendo diversas mercancías en Lares. Que aquello parecía una plaza del mercado. Que estaba bien que las organizaciones vendieran libros (porque ayudan al desarrollo de la conciencia) pero que allí había un montón de gente vendiendo todo tipo de mercancías que nada tenían que ver con la lucha por nuestra independencia. ¡Hasta aguacates estaban vendiendo en la Plaza de la Revolución!
Admito que de momento perdí la concentración. Creo que los aguacates de Lares son los mejores de Puerto Rico. Y el hecho de que no hubiese almorzado provocó que de momento me transportara, por breves instantes, a recrear en mi mente la imagen de un sabroso almuerzo acompañado por un suculento aguacate.









